No solo dibujamos — calculamos. El proyecto arquitectónico y la ingeniería estructural salen del mismo equipo, del mismo modelo, sin intermediarios.
Las columnas donde el arquitecto no las puso. Las trabes que cortan el espacio que diseñó. Se rediseña en obra. El cliente paga dos veces.
El render prometía un techo de 3.2 m. La estructura quedó a 2.85. Nadie lo coordinó. El cliente lo descubre cuando ya no hay vuelta atrás.
El expediente municipal exige coherencia entre planos arquitectónicos y estructurales. Si los hicieron equipos distintos, las inconsistencias detienen el trámite semanas.
Desde el partido arquitectónico. Lo que diseñamos se puede construir — y lo podemos demostrar con el cálculo.
No subcontratamos la ingeniería. No la mandamos a revisar con un calculista externo. El arquitecto y el estructurista trabajan juntos desde el partido arquitectónico.
El diseño que cumple con la norma y con el presupuesto. Anteproyecto, proyecto ejecutivo, detalles constructivos y especificaciones. Compatible con el proceso de licencia municipal desde el primer entregable.
Más espacio, misma estructura — si la estructura aguanta. Evaluamos la capacidad de la estructura existente antes de diseñar la ampliación. No prometemos lo que la cimentación no puede soportar.
Cambias el espacio sin cambiar lo que ya funciona. Diseño de remodelación respetando la estructura existente. Identificamos qué muros son de carga, qué puede moverse y qué no — antes de tirar.
El edificio que usa el clima a su favor — desde el partido arquitectónico. Orientación solar, ventilación cruzada, inercia térmica y materiales locales. Diseño que reduce el consumo energético desde la geometría, no desde los equipos.
Programa de necesidades, presupuesto y restricciones del terreno. Todo en una sola conversación.
Anteproyecto verificado estructuralmente. Presentamos renders antes de proyecto ejecutivo.
El mismo equipo hace el cálculo estructural. Sin intermediarios. Sin doble captura entre diseño y análisis.
Proyecto ejecutivo completo para licencia y construcción. El DRO y el arquitecto son el mismo equipo.
Te decimos qué se puede hacer, qué costaría y cuánto tardaría — en una sola conversación.
También revisamos proyectos de otros despachos si necesitas una segunda opinión.